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Carta de dististas personas del mundo de la cultura a Antonio Muñoz Molina

Escriben a Muñoz Molina para que que reconsidere su posición y renuncie al Premio Jerusalén, como se lo han pedido el movimiento global de Boicot, Desinversión y Sanciones, la Campaña Palestina de Boicot Académico y Cultural, el movimiento israelí Boicot Desde Dentro y la Red Solidaria contra la Ocupación de Palestina.


Lunes 4 de febrero de 2013, por RESCOP


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El 21 enero 2013

3 Febrero 2013

Estimado Antonio Muñoz Molina,

El anuncio de su viaje a Israel el próximo 10 de febrero para recoger el premio Jerusalén, ha decepcionado a muchos de sus lectores y lectoras. En calidad de personas que nos dedicamos a la literatura, el arte y la cultura, comprometidas con la defensa de la paz y la justicia, le rogamos que cancele su viaje, por las razones que le explicamos a continuación.

En su sesión de noviembre 2011 en Suráfrica, el Tribunal Russell sobre Palestina resolvió,tras examinar las pruebas y escuchar los testimonios devastadores de israelíes y palestinos,que Israel es culpable de Apartheid contra la población palestina, tanto dentro de Israel como en el Territorio Ocupado Palestino. En su sentencia, el Jurado [1] llamó a “la sociedad civil global, incluyendo los grupos y particulares que trabajan para poner fin al sistema de dominación racial en Israel, a replicar el espíritu de solidaridad que contribuyó a acabar con el Apartheid en Sudáfrica, dandoa conocer a los parlamentos nacionales las conclusiones del Tribunal y apoyando la campaña de Boicot, Desinversión y Sanciones contra Israel”.

El Ejército israelí ha cometido innumerables crímenes de guerra contra la población civil y asesinatos selectivos de líderes políticos palestinos. Israel ha intensificado el ritmo de construcción de colonias ilegales en Cisjordania. La anexión de tierras, acuíferos y demás recursos naturalespalestinos,y la edificación del Muro del Apartheid constituyenviolaciones del derecho internacional y representan graves obstáculos para la paz. Prácticas que atentan contra la dignidad humana, como son los encarcelamientos ilegales, detenciones administrativas y uso de la tortura, han sido normalizadas por el sistema israelí. Además, Israel es el país que ha violado durante el periodo de tiempo más largo, el derecho inalienable de las personas refugiadas a retornar a sus hogares y propiedades.

El premio que le ha sido concedido es patrocinado por la Municipalidad de Jerusalén. Esta Municipalidad ha sido, desde sus inicios, el cerebro e instrumento de la colonización ilegal de Jerusalén Este y su Ciudad Vieja. Es responsable del diseño y desarrollo de uno de los sistemas de Apartheid urbano más crueles del mundo, y ha sido activamente implicada en la limpieza étnica de Jerusalén Oriental, demolición ilegal de casas, confiscación arbitraria de propiedades, y en la supresión sosteniday sistemáticadel desarrollo económico, social y cultural en los barrios palestinos.

La calificación de la Municipalidad de Jerusalén como responsable de un sistema de Apartheid contra la población palestina ha sido ratificada por el Relator especial de Naciones Unidas por los Derechos Humanos para el Territorio Ocupado Palestino, John Dugard, que declaró que “existen grandes similitudes entre la situación de los habitantes de Jerusalén Este y los negros surafricanos bajo el Apartheid en lo relativo a sus derechos de residencia”, y que “la clasificación territorial de Jerusalén Este tiene las mismas consecuencias que la clasificación racial que existía en Suráfrica con respecto a con quien te puedes casar, donde puedes vivir y donde puedes o no ir a la escuela o acudir a un hospital”.

En este contexto, cabe recordar que el Alcalde de Jerusalén, autoridad que auspicia el acto de entrega del Premio, apoyó públicamente la candidatura de Netanyahu en las últimas elecciones porque,según sus propias declaraciones, “estaba convencido que el primer ministro seguiría apoyando un Jerusalén unido”, eufemismo común entre los israelíes para referirse a “un Jerusalén ocupado”.

Los artistas que aceptan participar en eventos oficiales israelíes como es esta ceremonia de entrega, prestan sus nombres, indirecta y a menudo inconscientemente, a laHasbara o propaganda sionista. En el ámbito de la literatura, el premio Jerusalén es una pieza central de la propaganda cultural y mediática que el gobierno israelí financia con el fin dedistraer a la opinión pública de sus violaciones de la legalidad internacional y de normalizar su ocupación ilegal del territorio palestino. La sola declaraciónde que el premio tiene como objetivo el reconocimiento de escritores y escritoras por su contribución a la “libertad de los individuos en la sociedad”, ofende los principios básicos de humanidad,solidaridad y honestidad. El concepto de libertad entra en total contradicción con las políticas israelíes de Apartheid, que eliminan de facto cualquier tipo de libertad en Territorio Ocupado Palestino, especialmente en la Franja de Gaza, que no es más que una cárcel a cielo abierto.

Si va a recibir el premio Jerusalén, no solamente ayudará al gobierno israelí a crear la falsa imagen de un estado que respeta y promueve la “libertad de los individuos en la sociedad”. Aceptar un premio financiado por las autoridades israelíes, de las manos de sus más altos representantes, desoyendo el llamamiento de un movimiento que lucha por la justicia, como es el movimiento de Boicot, Desinversión y Sanciones contra Israel, equivale a renunciar a comprometerse con la lucha contra las violaciones del derecho internacional, los crímenes de guerra y el sistema de Apartheid israelíes. Llevaría a sus seguidores y seguidoras a cuestionarse, no el compromiso individual que Usted probablemente tenga con los derechos humanos, la libertad y la dignidad humana, sino el valor que debería tener para activar este compromiso, y apoyar el movimiento global no-violento que busca acabar con el Apartheid israelí, en vez de posicionarse en contra.

Conscientes de las intenciones de las autoridades israelíes de lavar sus crímenes a través de la cultura, personalidades del mundo del arte han renunciado a los supuestos honores del estado israelí, o han cancelado sus actuaciones en Israel, como medio de presión para acabar con este régimen colonial. Pensamos que como artistas, tenemos la obligación de revelar al público lo que los opresores intentan mantener oculto, renunciar a que nos hagan cómplices de sus violaciones, y reclamar en alto y fuerte, “Justicia, Libertad y Dignidad” para los oprimidos.

Porque estamos convencidos de que comparte esta visión, le rogamos, estimado compañero, que reconsidere su posición y renuncie al Premio Jerusalén, como se lo han pedido el movimiento global de Boicot, Desinversión y Sanciones, la Campaña Palestina de Boicot Académico y Cultural, el movimiento israelí Boicot Desde Dentro y la Red Solidaria contra la Ocupación de Palestina.

Atentamente,

Stephane Hessel, Roger Waters, Ken Loach, John Berger, Luis García Montero, Alice Walker, Breyten Breytenbach, Paul Laverty

NOTA

[1] integrado por la Premio Nobel de la Paz MaireadMaguire, el escritor y ex-Ministro del gobierno de Sudáfrica Ronald Kasrils, el abogado y presidente de la Sociedad Haldane de abogados socialistas de Gran Bretaña Michael Mansfield, el juez emérito del Tribunal Supremo español José Antonio Martin Pallin, la diputada del Congreso de Estados Unidos por el partido de los Verdes Cynthia McKinney, la escritora y exministra de Cultura de Mali AminataTraoré, la escritora estadounidense y defensora de los derechos de las minorías Alice Walker, y la Directora de la Fundación de Derechos Humanos de Sudáfrica, YasminSooka.


February 3 - 2013

Dear Antonio Muñoz Molina,

The recent announcement that you will accept the Jerusalem Prize on 10 February 2013 during the Jerusalem Book Fair has disappointed many of your readers, followers and colleagues.

As you may know, Russell Tribunal on Palestine met in South Africa in 2012, and after examining evidences and hearing devastating testimonies, both from Israelis and Palestinians, the jury [1] determined that Israel is guilty of Apartheid and persecution of the Palestinian people, both inside Israel and also in the Occupied Territories. The jury recommended that “global civil society, including all groups and individuals working diligently inside Israel and the Occupied Palestinian Territory to oppose the system of racial domination that exists therein, replicate the spirit of solidarity that contributed to the end of apartheid in South Africa, including by making national parliaments aware of the findings of this Tribunal and supporting the campaign for Boycott, Divestment and Sanctions (BDS)”.

War crimes against civil population and selective killing of political leaders are continuously committed by Israeli Military on Palestinian people, illegal settlements are being built at ever-growing rhythm in West Bank and Jerusalem, and the Apartheid Wall has allowed Israeli annexation of Palestinian land, water and resources, being these breaches of international law three main obstacles to Peace. Arbitrary imprisonment, administrative detention and torture are very harmful practices which Israel has enshrined in its undemocratic legal system. In the all world Israel is the state which has violated the right of return of refugees for longest period and in largest number. We consider important that you are aware that the book fair and its Jerusalem prize are sponsored by the Jerusalem Municipality. The Municipality has, since its inception, been a major instrument in the colonization of Israeli-occupied Jerusalem. It is particularly notable for its role in promoting and deepening one of the starkest cases of urban apartheid in the world. It is actively involved in the illegal gradual ethnic cleansing of Palestinians out of Jerusalem, the demolition of Palestinian homes and destruction of property, and the sustained suppression of cultural, social and economic development in the Palestinian neighborhoods as a matter of policy.

John Dugard, the UN rapporteur for human rights in the occupied Palestinian territory, declared: “The similarities between the situation of East Jerusalemites and black South Africans [under apartheid] are very great in respect of their residency rights. We had the old Group Areas Act in South Africa. East Jerusalem has territorial classification that has the same sort of consequences as race classification had in South Africa in respect of who you can marry, where you can live, where you can go to school or hospital”. In this context, how can we acknowledge silently Jerusalem mayor’s declaration on the reasons of his support of Netanyahu in the elections last week? It is important to explain that when Nir Barkat said he was convinced that Netanyahu “would continue supporting a united Jerusalem”, it was a euphemism to say that the Prime Minister was to support Israel occupation of East Jerusalem.

Jerusalem Prize is central in the Israel propaganda and its deceptive campaign of diverting attention away from its persistent crimes and violations of international law. Prominent writers who accept to participate in official Israeli events and receive the state’s honors are, in fact, unwittingly lending their names to the state’s hasbara effort, which is part and parcel of the “Brand Israel” campaign.

What is particularly offending basic principles of humanity, respect and honesty, is the declared purpose of the Jerusalem Prize, being to praise one’s contribution to “individuals’ freedom in society”. This concept is in total contradiction of Israel’s criminal acts such as massacre, collective punishment, blockade policy, construction of settlements, by-pass roads and annexation wall, and Apartheid policies which hinder cultural, social, educational, health and economic development of Palestinian people, which are effectively eliminating Palestinians’ freedom. If you receive the Jerusalem Prize it will contribute to a false image of Israel respecting “individuals’ freedom in society” which will be portrayed and spread by the media. We fear that the unimaginable devastation of humanity which Israel has inflicted continuously and systematically upon Palestinians will be disregarded and Israel’s actions will be accepted.

Accepting an award funded by Israel, a state which practices military occupation, colonization and apartheid, and hand delivered by some of this state’s worst representatives, in total disregard to a people’s non-violent movement for justice as the global movement of Boycott, Divestment and Sanctions against Israel, cannot but call into question one’s actual commitment for ending human rights violations, war crimes and apartheid system. We want you to understand that to receive the Prize is not a question of whether a writer has a concern for peace, freedom and human dignity. The issue is about one’s readiness and moral courage to act on this concern by standing with, not against, a movement whose chief objectives are freedom, human dignity and justice.

Aware of Israeli authorities purposes of whitewashing its crimes and normalizing occupation trough culture, world personalities dedicated to art and culture, have publicly stated their refusal to perform in Israel and participate in cultural events sponsored by Israeli institutions, and proclaimed their commitment to cultural boycott as leverage to end this colonial regime. We believe that our role, as writers, artists and intellectuals, is to reveal to the public what the oppressors try to keep in the darkness, to renounce of being complicit with oppression and to claim loudly for justice, freedom and dignity of the oppressed.

Convinced as we are that you share this vision, we ask you, dear colleague, to reconsider your position and heed the BDS call by rejecting the Jerusalem Prize, as PACBI, Boycott From Within and Spanish Network of Solidarity against Occupation,

Sincerely,

Roger Waters (Pink Floyd), Stephane Hessel, Ken Loach, Paul Laverty, Alice Walker, John Berger, Breyten Breytenbach, Luis García Montero

[1] Mairead Corrigan Maguire (Nobel Peace Laureate 1976), Ronald Kasrils (writer, activist and former government minister of South Africa), Michael Mansfield (barrister and President of the Haldane Society of Socialist Lawyers in the UK), José Antonio Martin Pallin (emeritus judge of Chamber II of Supreme Court of Spain), Cynthia McKinney, (former member of the US Congress for the Green Party), Aminata Traoré (author and former Minister of Culture of Mali), Alice Walker (author and Activist in USA), Yasmin Sooka (Director of the Foundation for Human Rights of South Africa)

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